La estrategia china
Sé que lo que voy a contar puede poner en peligro mi vida. Probablemente acabe en una isla perdida del Pacífico jugando a la play con Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, ocultos él de las pesquisas de Interpol y yo de las del servicio secreto chino, que es tan secreto que nadie sabe ni su nombre. Y es que he descubierto el plan inconfesable con el que China pretende dominar el mundo. Al principio, sólo eran sospechas, indicios. Una tienda de veinte duros por aquí, zapatos a tres euros por allí... Pero ya estoy seguro: la estrategia oculta puesta en marcha por los chinos consiste en invadir nuestra vida de objetos que se estropean para, de esa forma, hacer de Europa un gran vertedero. Paragüas que se desarman con el agua, juguetes que se rompen con el juego, rotuladores que no pintan, radios que no aguantan ni lo que le duran las pilas, tierra para las macetas que impide que crezcan las plantas, destornilladores que descabezan los tornillos, ropa de un sólo uso... las pruebas...